3 feb 2011

Llueve. Abro la ventana para ver el agua caer, para ver otra lluvia de verano, otra lluvia que llega para darnos un respiro después de tanto calor. Abro la ventana y de pronto, te veo ahí, mojándote en el medio del parque. Me río y saco el cuerpo por la ventana para preguntarte por dónde entraste y hace cuánto que estás parado ahí, mojándote sólo porque sí.
Tu imagen desaparece. Alguien se acerca y me pregunta si estoy bien. Afirmo con la cabeza y vuelvo mis ojos a la lluvia de febrero, este febrero que recién empieza y huele a esperanza, a cambio.

2 comentarios:

Rosario. dijo...

Esto es hermoso. Me hiciste sentir esperanzada a mí también. Me gusta mucho, Mica.

efervescenscia sensacional dijo...

La lluvia es paz