14 dic 2010

Espero lo que no va a llegar. Y aunque llegara, no tengo por qué esperarlo. De a ratos, estoy bien. Siento que puedo controlar la situación. Me siento invencible y siento que nada ni nadie va a poder quitarme la seguridad que las aguas en un momento van a calmarse y que el barco va a retornar a la bahía, con nuevos aires, nuevas experiencias y aprendizajes. Voy y vengo. Sonrío un poco, también. Busco nuevos aires, pero no me atrevo a dar ningún paso. Tengo terror a dar un paso en falso.

Pero ¿busco el cambio? ¿Algo en mí quiere modificar la situación actual de las cosas? ¿Será que otra vez la vida defendiéndose actúa como norte?

1 comentario:

Unknown dijo...

Bueno, así me siento en gran parte yo, me gustó mucho Mica, como muchas cosas que escribís (y si no lo escribiste vos, está bueno igual)