2 dic 2010

Me caés mal. Vos y tu confianza inventada. Me caés mal con tu risa ruidosa, con desorden permanente. Me caes mal simulando un amor a la poesía que no puede existir en el medio de tanto caos. Me caés mal cuando te convertis en una maleducada que no saluda, que no advierte estar incomodando a más de uno. Me caes mal con tu ruido constante, con tus gritos, con tu sonrisa falsa. Pero más mal me caes cuando empezás a volar en cielos que no son tuyos.

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