Y digo que no me importa más, que no te necesito, que puedo seguir. Y sonrío y uso las palabras que la gente suele usar, y digo lo que ellos quieren escuchar. Y me miran y se alegran de mi fingida felicidad. Me creo invencible. Me siento libre. Estoy dispuesta a todo.
Me olvidé hasta de tu voz. Ya no la escucho torturándome con palabras dulces. Tampoco escucho el sonido de tu risa, que no me dejaba en paz en ningún instante. Me sorprende la facilidad con la que te olvidé. Ya no sos nada. Tus ojos ya no me derriten, tus manos ya no me queman.
Repaso tus fotos y se dibuja tu sonrisa en la pantalla, tímida, frágil. Ya no la recuerdo. Ya no te recuerdo. Ya no te recuerdo, pero quiero olvidarte. Ya no te recuerdo pero quiero que vuelvas. Que aparezcas, con tu sonrisa a cuestas. Que llames a mi puerta, sin previo aviso, y descubrirte otra vez y saber que en realidad, nunca te fuiste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario