El Sol te moja la cara. Lo invade todo, cada rincón de tu cuerpo. Te veo más lindo, como si esta temporada de no verme, te hubiese hecho brillar más. Y quisiera tocarte, como lo hace el Sol, y quisiera invadir yo también, cada rincón de tu cuerpo.
Ahí estás con tu pelo desordenado, con tu sueño permanente. Sos más hermoso que el mar. Más inmenso y más hermoso que el mar.
Ahí estás y mis ojos no dejan de observarte, mi precioso tormento. Quisiera tomarte y llevarte lejos. Volvería al pasado y cambiaría todas esas cosas que nos llevaron al fracaso, al inminente fracaso, sólo por estar con vos de nuevo.
Ahí estás y el tiempo no me alcanza para mirarte. Quisiera guardar tu imagen y congelarla en mi retina, para que te quedes para siempre en mí. Pero más quisiera revivir esa flor marchita. Pero más quisiera que fueras mío.
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