23 abr 2010

El tiempo cura lo que la razón en vano procura.

Estoy aprendiendo a jugar con tus reglas. Estoy aprendiendo que uno no siempre debe confiar ciegamente en cierta gente, porque quizá esa gente tenga las respuestas a todas las preguntas que uno se plantea. Hoy alguien me dijo, "todo es cuestión de tiempo" y aunque siempre me pareció que dejar las cosas libradas al tiempo o al destino, era lo más cobarde ("La excusa más cobarde es culpar al destino" diría Ismael) , creo que tiene razón. Todos, absolutamente, todos los problemas que hoy me circundan se van a resolver con el tiempo. El tiempo lo hace o lo deshace diría el lindo de Benedetti.
¿Que más hay para hacer? Nada, sólo esperar. Sólo ser feliz, siempre que se pueda. Ver más allá, ir un poco más lejos de esos ojos que cuando miran, parecen detener el mundo. Aprender a disfrutar de las cosas simples, sonreír sólo porque sí. Buscar la paz, siempre que se pueda. Ser el oído de todo aquel que lo necesite, la mano que sostenga firme a la gente querida cuando esté a punto de caer. Disfrutar las cosas más lindas que hay en esta vida: la familia, y los amigos, que son un poco la familia que uno elige. Celebrar la vida y esperar. El tiempo es sabio y todo va ir acomodandose de a poco.

No hay comentarios: