10 mar 2010

Hoy te toca ser feliz (:


Ser feliz, a veces es una elección. Alguien me dijo ayer, que el hecho de decidir la felicidad es un paso pero que aún más importante y más difícil es el hecho de sostenerla, no volver a caer en eso que nos hacía mal. Cuando uno toma decisiones como estas, tiene que seguirlas a fondo, no dejarlas inconclusas por ahí. Obviamente, hay momentos de debilidad, de nostalgia, de alguna que otra lagrimita, porque también, uno se acostumbra al estado de depresión, de tristeza, de melancolía y cuesta dejarlo, como cuesta dejar cualquier otra cosa. Pero lo importante, es que las debilidades sean menos que los pequeños cambios que uno va haciendo para lograr ese estado de felicidad (al menos con minúsculas, porque la felicidad con mayúsculas, no existe, como dice Benedetti). En esto tengo que agradecerle a todos esos que me ayudan a diario, que me dan pequeños empujoncitos para salir de esto, esos que se sientan conmigo a eliminar recuerdos, los que me aconsejan cómo hacer para no caer de nuevo, los que me borran problemas y resentimientos, los que me enseñan que no todo tiene que ser tan radical, que podemos hacer cambios más suaves, y obtener los mismos resultados ¡Gracias amigos! También gracias a todos los que resaltan que estoy más tranquila, que me ven más feliz. Aunque sea una estupidez, es importante para mí que me lo digan.
Si todo empieza y todo tiene un final, hay que pensar que la tristeza también se va, se va, se fue… diría Jorge Drexler. Hoy puedo decirles que la tristeza se fue, que la nostalgia se fue, que el dolor se fue. Se fueron sin necesidad de darle lugar al odio, al rencor ni al resentimiento. Porque es fácil olvidar cuando uno odia a la otra persona, todo es más simple, más rápido… pero olvidar cuando uno sigue respetando y queriendo a la persona a la que debe olvidar, se complica un poco más. Yo, a pesar de todo, incluso de las cosas que más me lastimaron, que más me dolieron, no puedo ni voy a poder odiarlo, jamás. A pesar de este mes que no tuvo más que incomunicación, desencuentros, y muchas certezas de parte de terceros, pocas cosas habladas como se debe, a pesar de todo eso, todavía un dejo de cariño hay en mí. A pesar de que él sí me odie, y no pueda verme más, aunque su interés de hablar conmigo sea nulo, inexistente, yo lo sigo respetando y un poco, aunque sea un poco, lo sigo queriendo. Soy de las que creen que el pasado es experiencia. El pasado está para aprender, para crecer. Además, uno nunca debe arrepentirse de las cosas que lo hicieron sonreír, por lo que la tristeza se va sin rencores, sin odio, sin arrepentimientos. Sí, puedo decir que se va con un dejo de culpa por algunas cosas de las que sí me arrepiento, por ciertas peleas que se pudieron haber evitado, por cosas que sólo complicaron y ni siquiera nos ayudaron a crecer. Pero diría Benedetti, sólo existe la dirección que tomamos, lo que pudo haber sido ya no vale. No tiene sentido pensar que hubiera sido, si uno no hubiese hecho ciertas cosas. No sirve de nada.
Hoy, al fin, decidí ser feliz y voy a hacer todo para que nada se interponga en esta felicidad que llega tarde, pero llega, aunque sea. Hoy sólo tengo palabras de agradecimiento para todos los que estuvieron cuando la sonrisa en mi rostro no se dibujaba con facilidad, para los que me prestaron su hombro, su oído, para los que compartieron su tiempo conmigo en esos momentos melancólicos. Para los que hoy, me ayudan en este cambio, infinitas gracias, también. En resumidas cuentas, gracias a mis amigos, por ser tan lindos como son, por ser mi apoyo, mis guías, por mostrarme el camino y obligarme a caminarlo. Gracias por cuidar mi vida y por hacer mis días más felices, incluso cuando sentía que todo estaba mal en mi interior. También gracias a él, por ese fugaz instante de felicidad que me dio al comenzar este verano ,que llega a su fin, y gracias por obligarme a olvidarlo, de alguna manera, me ayuda a crecer, a madurar, a evolucionar.
Por último me gustaría decirles a todos los que pueden llegar a estar leyendo esto, que elijan ser felices. Dejen que el Sol los ilumine, que la tristeza se vaya, que el amor vuelva a invadirlos. No pierdan tiempo en cosas que no valen la pena. Apóyense en sus amigos, que son lo más lindo del Universo, junto con la familia. Hoy te toca ser feliz, hoy me toca ser feliz. Hoy nos toca ser felices.

M.

1 comentario:

Unknown dijo...

"Alguien me dijo ayer, que el hecho de decidir la felicidad es un paso pero que aún más importante y más difícil es el hecho de sostenerla, no volver a caer en eso que nos hacía mal."

Eso es muy cierto! Me gustó mucho este texto :)