10 oct 2010

Sólo sangre para quemar las aguas

sólo una garganta para entonar esta melodía
sólo hierbas para fundir la piel
Él estaba sentado sobre la mesa de la ironía
recordando
momentos en que la lluvia caía
ciegas acciones
¿Cuándo entenderá que su cuerpo se desvanece
lentamente?
Delfina Goldaracena

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