5 sept 2010

Volar

De todas las cosas que me enseñaste, rescato una por sobre todas ellas. Me enseñaste a volar. A volar al infinito, lejos, donde nada ni nadie puede alcanzarme. A volar sin alas, sólo siguiendo el ritmo de tu corazón. Mientras nuestras bocas se buscan con una desesperación que se parece a la de los amantes que se reencuentran luego de vidas sin verse, yo vuelo, vuelo con vos. Volamos juntos a un mundo en que sólo existimos nosotros dos, y ese instante eterno. Y ese beso entre las sábanas. Entonces, tu mano recorre mi espalda, se adentra en sus recovecos. A pesar de que tu mano recorrió mi espalda millones de veces, cada vez, cada roce se siente distinto. Siento tu mano que sube por mi espalda, mientras la mía recorre tu semblante, y vuelo. Vuelo con vos.

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