Hoy me puse a revisar viejos historiales, porque se suponía tenia que borrarlos. No fue nostalgia, creo que al contrario. Es sentir que el presente es mucho mejor que ese pasado y si ese pasado lastima hay que mandarlo a la papelera de reciclaje. Últimamente te molesto mucho con cosas del pasado, y no es inseguridad ,tampoco quiero volver a eso, sólo creo que me falta terminar de asumir algunas cosas, falta que me dejen de importar otras tantas. Y nada, quiero sacar de mi vida todas esas cosas que lastimaron y que no van a lastimar nunca más.
El releer historiales fue curioso. Escuchar a una amiga hablando sobre gente que era o no mi tipo, y ver cómo terminó ella, resulta interesante. Ver cómo las conversaciones giraban en torno a maquinaciones innecesarias, recordar historias de amigos que ya había olvidado por completo. Y sentir el cambio, desde esa fecha hasta el día de hoy, un cambio que no sé si fue un gran o un pequeño cambio pero sentir esa transformación, esa evolución, ese crecer. Y todos esos errores, todas esas peleas, todos esos traspieces, todos esos falsos amores, todas las idas y vueltas, nos conducen a este presente y si ese es el precio que tuve que pagar por tener lo que tengo hoy, lo volvería a hacer una y otra vez. Porque el pasado, en realidad, no es tan malo como parece. El pasado pudo no ser hermoso pero es él quien nos condujo a donde estamos ahora y si ahora soy feliz, es en parte también por los errores del pasado. Así que gracias pasado. Gracias por el presente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario