6 jul 2010
Cerras los ojos. Te miro en calma, como quien contempla el mar, o la Luna, sabiendo que no existe en el mundo cosa más bella que eso que se tiene enfrente, que eso que se observa, que nos estremece, que nos conmueve. Recorro con mis manos tu semblante, de golpe me detengo en tu boca. Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano. No pareces percibirlo, seguís durmiendo, mientras yo intento definir dónde termina tu cuerpo y empieza el mío. Puedo sentir tu respiración, agitada, justo en mi cuello. Te miro, de cerca, te observo despacio, en calma, busco la manera de guardar este momento para siempre. Quisiera despertarte y decirte que sos lo más lindo que tengo, pero no quiero interrumpir tu sueño. Recorro tu semblante, una y otra vez, con el dedo, con las manos. Tu mano sigue tomando mi cintura, tu rostro se apoya en mi pecho. Mi mano ahora recorre tu espalda, tu cintura, tus caderas. De golpe, cesa su recorrido y se detiene en tu mano que sigue amarrada a mi cintura, empieza a jugar con ella, hasta que de golpe, te despertas. Decís algo sobre dormir, y yo te digo, sin preámbulos, que sos lindo mientras soñas. Decís que mi cuerpo te resulta cómodo y que un día vas a dormir seis horas abrazado a mí, con tu cabeza en mi pecho. Pero mientras tanto, aprovechamos el momento para comernos a besos, tan fervientemente como si fuera la última vez.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Caro es feliz por que lee este maravilloso texto aca, no importa como se caracterice, lo importantees que es hermoso mica, muy lindo :)
Este es el dichoso texto? Es hermoso!! :)
Jaja, es el famoso texto! Gracias a ambas señoritas (:
Publicar un comentario