Ponerme a escribir acá, hoy me resulta complejo. Sé que cuando escribo acá, escribo y de alguna manera, abro las puertas de mi universo a ustedes que posan sus ojos acá, por casualidad. Sé que los que posan sus ojos acá, son los mismos que escuchan las historias de mi boca.
En fin, no vine a hablar sobre vos, posible lector de esta entrada. Vine a hablar sobre mí, porque para eso tengo este espacio, para descargar todo lo que llevo adentro, eso que se confunde, se mezcla, se desordena y necesito esquematizar para comprender.
Mi cabeza le declaró la guerra a mi corazón. Su relación viene empeorando hace tiempo. Desde hace unos meses, en los que tuvieron una fuerte pelea, nada volvió a ser igual. Pero ahora, se divorciaron definitivamente y actúan independientemente. Mi cabeza está cansada y mi corazón debilitado. Ninguno de los dos puede con sus esfuerzos individuales, pero parece imposible que vuelvan a fusionarse. A ella la apoyan los ajenos y él tiene el apoyo de una sonrisa radiante y una mirada profunda. Nadie más quiere que continúe en su lucha sin resultados. Todos quieren apagar esa ínfima esperanza que resiste vientos y mareas, pero resulta increíble, él siempre haya una manera de reanimarla. Nadie cree que lo él quiere sea viable. En cambio, la cabeza recibe la aprobación de todo el mundo , que la incita a pensar que tiene completa razón, que no hay otro camino.
Y mientras mi cabeza y mi corazón luchan, se destrozan, se desarman, pelean...yo sólo quiero volar bien lejos, muy alto. Escapar de esta realidad y sumergirme en un mundo paralelo.
Dijo Mario:
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano,
es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.
2 comentarios:
Mic, todo va a pasar. Ya se van a poner todos en armonía, mientras tanto, sonreí, que mirando el mundo con una sonrisa es mejor!
El corazón tiene razones que la propia razón nunca entenderá... Eso dicen, no?
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