28 may 2010

Me miras, de cerca me miras

Cerrás los ojos, y te escapas por un instante de la realidad. De esta realidad en la que estamos vos y yo, entre la multitud. Cerrás los ojos, quizás dormís, quizás sólo pensás o quién sabe qué. Te miro y no puedo quitar mis ojos de tu semblante, dormido, tranquilo, en paz. Me repito que es hora de mirar a otro lado, poner la atención en alguna otra cosa, pero no hay caso. Estoy presa en ese, el mejor de los vicios. De golpe, abrís los ojos. Entonces, finjo prestar atención en los dibujos de las baldosas, por lo menos hasta que vuelvas a cerrarlos y pueda comenzar de nuevo con el ritual.

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