Soy de escribir de asuntos sentimentales, suelo dejar ciertos tópicos de lado... pero hoy me parece importante, a pesar de que las decisiones estén tomadas, hablar un poco de mi visión del ingreso. Un poco de lo que fue el día de hoy, también. Me parece interesante aclarar dos cosas: primero, respeto todos los puntos de vista y opiniones y luego, que mi opinión es una mezcla de varias visiones del mismo tema. Dicho esto, paso a contarles qué creo sobre este polémico asunto.
Hay algo que nadie discute: los chicos de escuelas públicas en el colegio, son cada vez menos. Otra certeza: el nivel de la educación, tanto pública como privada, es cada vez peor. Pero ahora, vienen las dudas ¿Qué puede hacer el Illia como institución para lograr una mayor equidad de oportunidades entre chicos de escuelas públicas y privadas? Obviamente, nadie plantea cambiar la educación pública toda, hacer que todos los colegios tengan un nivel mejor. O sea, no me vengan con el "con treinta personas no cambian nada" porque es un argumento inválido. Claro que no hacemos un cambio sustancial, pero a esas treinta personas las ayudamos mucho. (Si todavía no entendés lo que planteo, decime y te cuento el cuento de las estrellas de mar y el nene).
No voy a dar más vueltas, a pesar de lo que acabo de decir que suena como si avalase el proyecto que ya fue aprobado, estoy en contra. Paso a contar por qué: Primero, quiero aclarar, es que si hay algo que me parece genial es la idea de una inclusión social (como se dijo tantas veces hoy), la idea de fomentar la participación de chicos de escuelas públicas me parece perfecto. Creo, también, que a esos chicos hay que brindarles el doble de herramientas que a los de los colegios privados, que hay que darles todas las clases que necesiten. La clave está en las herramientas, a mi parecer. Lo que no comparto del proyecto es el ingreso sin examen. A ver.... el cupo está perfecto (al principio no me llevaba con la idea de un cupo, pero ahora entendi el por qué y sinceramente creo que está bien). Como me dijo un compañero, "¿sabés lo que les da el cupo, Mica? Una esperanza" Así que bien por los treinta lugares.Mejor si son los treinta mejores promedios. Pero algo hay que pensar: ¿los mejores promedios tendrán la capacidad para mantenerse en el Illia? Digamos, ¿Por qué no examen? Quizás se podría probar algo, como que el chico de pública que está entre esos treinta, por lo menos, debería aprobar. No importa con cuánto pero aprobar. No sé. Yo creo que la clave, como ya dije, es darles más herramientas. Y eso se puede conseguir de muchísimas maneras.
Ahora paso a lo que fue hoy. De entrada, hubo problemas dado a la coincidencia con la marcha del boleto. Al final, quedamos en que era decisión personal. Así que temprano partió la marcha del boleto y nosotros nos quedamos esperando un poco más. La lluvia era constante y ya estabamos bastante mojados. La gente del colegio nos dejo un rato en el hall,así no nos mojabamos tanto. Luego, Ignacio tomo el megafono y preguntó si queriamos ir caminando o en auto. Personalmente, hubiera preferido irme en auto porque estuve todo el día mojada y se me mojaron todas las cosas que estaban adentro de la mochila y recién tipo cuatro de la tarde se me fue el frío, pero fuimos a pie, como corresponde a una marcha. Bien, la marcha fue tranquila. Muchos cantitos: el típico ¿Illia está? y alguno que otro para la ocasión (Consejeros, consejeros, cuidado con lo que van a votar, porque si votan proyecto, qué kilombo se va a armar. (Pura poesía, che, jaja) ). Alguna gente saltaba, noté a muchos muy eufóricos, en fin, nada extraño. La lluvia nos seguia mojando y ya empezabamos a sentir el frio. Luego de un rato, llegamos a rectorado. Lo primero que me llamó la atención fue que la gente comenzara a entrar a rectorado así como así. Vi a un par de padres y profesores, alentando a los chicos y ahí empezó lo que en mi parecer, fue una verguenza, total y absoluta. En un ámbito como rectorado, los estudiantes del colegio Illia a los gritos ¿Illia está? y saltando. Así subieron las escaleras. Ahí me encontré con un grupo de amigos en contra del proyecto, vi a uno de ellos super enojado por la actitud que tenía el grupo de recien llegados. Tenía razón, toda la razón. Lo peor es que el grupo, totalmente eufórico, ingresa a sala Filler y sigue gritando y saltando. De pronto, veo padres haciendo lo mismo. Un padre repartía unas fotocopias, con una canción que tildaba a la profesora Valenti de traidora, que decía que a nadie le importaba lo sucedido en el Illia. Me pareció de más, muy de más. Bien, esta gente gritaba y saltaba... Cuando comienza la sesión el secretario dice que no salten porque gracias a los saltos se había caído el cielo raso de abajo. Qué verguenza me dio! Empezó la sesion con temas que no eran de nuestra incumbencia, y mi cuerpo me pedía a gritos un café o algo caliente, así que con dos amigos fuimos hasta la facultad de Derecho a tomar algo caliente. Llegamos justo justo cuando empezaba el tema del ingreso. Serían las diez y pico de la mañana, y esto se termino de resolver a eso de las tres (yo a las dos me fui, así que no vi la votación), o sea, casi cinco horas duró. Habló mucha gente, mucha gente que habló desde la ignorancia, sin saber lo qué es el Illia, cómo se siente el Illia. Otra gente que a pesar de haber sido parte del colegio, estaba a favor de un ingreso por sorteo, como si el premio de rifa fuera entrar al colegio. Quiero destacar la intervención del profesor Gibbs, que realmente me pareció excelente, en todo sentido y logro conmover a más de uno (dentro de los que me incluyo). También quiero destacar a los alumnos que se encargaron de comunicar lo que la mayoría (está bueno no decir todos, porque existe un grupo que no comparte) pensamos. Tanto Ignacio como Iván,hablaron correctamente, siempre bajo el marco del respeto y ambos estaban muy bien informados, lo cual me pareció optimo. Me es imposible detallar todas las interveciones, sino estaría muchisimo tiempo porque son muchas las cosas para acotar.
Al final, cuando yo ya me habia ido por motivos personales, me llega un mensaje de texto diciendo que habian aprobado el proyecto. Realmente me decepcionó, pero más me decepcionó la visión que tienen ciertos consejeros del colegio. Creo que a este paso, vamos a terminar en el sorteo... y el Illia va a perder su esencia,su tan famoso espiritú. El Illia es un colegio en peligro de existinción, tenemos que cuidarlo y luchar por él. Como lei por ahi, perdimos una batalla pero no la guerra. Defendamos a nuestro colegio y defendamos la educación pública, porque acá tiene que haber más chicos de escuelas del estado, pero no de esta manera. Defendamos lo que amamos.
1 comentario:
Excelente, comparto tu opinión (aunque sigo pensando que 30 cupos es un número un poco elevado, que un porcentaje de los inscriptos sería una mejor solución pero bueno, mi opinión a esta altura como la de muchos otros no tiene peso). Me dejó perpleja esto que decis de los gritos, los saltos y la desubicación, nos deja bastante mal parados como institución. Mañana nos informaran más sobre el tema, habrá alguna asamblea seguro, va a ser una revolución.
Espero que estés calentita en tu hogar y te hayas recuperado del frío negrita:)
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