5 abr 2010

Abu ♥


Sé que te voy a seguir buscando ni bien entre a tu casa, sé que voy a ir a la habitación casi inconscientemente para decirte hola abu, como siempre. Es díficil imaginar cómo va a ser todo sin vos. Creo que todavía no me cayó la ficha de todo esto. Estoy segura que desde donde estés, vas a estar mejor, no vas a sufrir más, y también sé que me vas a cuidar, que nos vas a cuidar a todos.
Es extraño, después de seis años de largas y distintas enfermedades, uno era consciente de que esto iba a pasar tarde o temprano, pero igual cuando pasa es como si el mundo se cayese a pedazos,como si todo se derrumbara en un segundo.
Hoy me vinieron muchísimos recuerdos, algunos más viejos que otros. El último día en que te vi, gracias a Dios, algo me impulsó (en realidad, fue alguien y esa fue mamá) a visitarte en ese horrible hospital en donde estuviste tantas veces, y en donde ibas a pasar tus últimos días. No me hablaste, no me respondiste... bostezabas, dormías, y volvías a dormir. Antes de irme te dije que tenías que comer, me sonreiste. Te repliqué que hablaba en serio, que no era ningun chiste, y volviste a sonreír y eso fue lo último que vi: tu sonrisa. Después me llegaron algunos recuerdos más viejos, de los que ya casi me había olvidado. Las veces que me dejabas entrar en tu auto, estacionado en la cochera para escuchar música, o las idas a comer a Balcarce, cuando te acompañaba en los viajes del negocio (todavía puedo recordar cómo se llamaba el lugar a dónde ibamos). O... las incotables meriendas en Nautical, en donde pedíamos siempre lo mismo. Y más atrás, cuando tenía apenas un añito... no lo recuerdo con precisión, tengo imágenes borrosas... pero me suena por ahí un Mi buenos aires querido, cuando yo te vuelva a ver, no habrá más penas ni olvidos, que me enseñaste algún vez y yo repetía perfectamente, siendo el centro de atenciones con mis tangos aprendidos del mejor abuelo de todos. Ahora no me acuerdo la letra, qué verguenza te daría saber esto! Nunca te dije que me había olvidado todos los tangos que me enseñaste... voy a tratar de aprenderlos de nuevo, te lo prometo. Y se los voy a enseñar a mis hijos o por lo menos, por ahora, a Valen. Valen, que está triste porque no va a poder hacer más el saludo con vos, pero que se alegró y reconfortó con el pensamiento de que en el Cielo, te van a dar las piernas. No sé de dónde sacó eso, nadie se lo dijo, pero en algo tiene razón: ahí vas a estar mejor. A mí me quedan un montón de recuerdos, un montón de te quieros guardados que por alguna estúpida razón no te los decía con frecuencia pero sé que vos sabías que yo te quería tanto como vos a mí, aunque tampoco vos lo dijieras, un montón de anécdotas, de llantos, de risas, la tranquilidad de que allá estás mejor, no sufrís. Quédate tranquilo que voy a cuidar a la abuela, a los tíos y a todos, pero sobretodo a la abuela. Te voy a extrañar. Te amo, y te voy a amar siempre.
(Dos cosas para citar: es la entrada numero 69, 69 años tenés vos (todavía me cuesta decir tenías)
Hoy, mi otro abu, cumpliría ochenta años. Esas extrañas concidencias. Si lo ves, mandale un beso gigante de mi parte, ¿dale? )

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