29 ene 2010

Yo te vi,eras tú, sacudiendo mis deseos y todo el mundo me cambio, en el instante del encuentro...

Fue extraño. Nos mirabamos y nos sonreiamos, hablabamos de cualquier cosa, caminabamos y caminabamos y después, nos volvíamos a sonreír. Ninguno de los dos fue capaz de sacar algún tema con relevancia, de explorar esos terrenos peligrosos, en donde sabíamos que todo podía terminar mejor o peor, pero claramente algo iba a mutar. Nada del pasado, nada de ella, y menos de él, pero por sobretodas las cosas, nada de lo que fuimos. Me volvi a quedar sin respuestas, a las preguntas que te planteé hace un mes, volvi a quedar con una sensación de vacio y de confusión. Sin embargo, hacía mucho que no la pasaba tan bien, que no me reía tanto. Ya extrañaba esas peleas estúpidas que tenemos mientras caminamos y tus comentarios acerca de cualquiera de las personas que pasan. Extrañaba estar con vos, verte y sentirte cerca, en realidad. Eso sí, esto no erradicó la confusión, sino que más bien, la multiplicó. Cada vez que me planteo algo respecto a algún futuro, me veo sumergida en un mar de preguntas, nada se ve claro, todo está sumido en una intensa niebla, que no me deja ver qué hay más allá. Tal vez esto se debe a que no comprendo lo que a vos te pasa, porque yo sé claramente, qué haría y qué no. Porque lo que sentís es un interrogante, no es claro. No sentís más nada, decís, pero necesitas un diálogo constante y si un sólo día se me olvida llamarte, ya venís con reproches. Sabés de memoria lo que hago en esa red social, y me lo detallás, minuciosamente y después soy yo, la que controla tu vida. No hay relación entre las partes, no encuentro la lógica. Quizá el problema radique en que pienso demasiado las cosas, por lo que voy a dejar de intentar comprender, voy a dejar de hablar incoherencias. Tal vez todo llegue a buen puerto, quién sabe. Como dice alguna canción a lo mejor, resulta bien.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Esa canción... :)

Mica dijo...

¡Es una canción linda! :)
Igual que la del título, que es de Axel, jaja